Quizás nos hayamos preguntado alguna vez cómo surgió el Camino de Santiago, es decir, por qué se sigue esa ruta en concreto y no ninguna otra.
Tenemos que tener en cuenta que la cultura popular se transmitía a través de símbolos, por dos circunstancias principalmente: una era la diversidad de lenguas que utilizaban los peregrinos, procedentes de varios lugares; la otra es que la cultura escrita estaba reservada a los monasterios, ya que el vulgo no disfrutaba del privilegio de saber leer y escribir.
Resulta curioso comprobar que el camino francés coincide casi a la perfección con el paralelo 42 y que los enclaves más importantes del Camino, se encuentran en puntos de en donde las energía telúricas son muy intensas. Además, se puede comprobar que el Camino está marcado por la Vía Láctea, es decir, sigue el Camino de las Estrellas, y desemboca en la constelación del Can Menor.
Todo esto ha hecho pensar que el Camino es un viaje iniciático, un Camino hacia la Finis Terrae (Finisterre), que desembocaba en el Océano de los Muertos, de donde se salía renovado, se salía a la Vida. En definitiva, una manera de encontrar la Perfección y la Sabiduría a través de un viaje guiado por los constructores, los cuales dejaron a lo largo del Camino señales por medio de símbolos que plasmaron en el incipiente Arte Románico.
Las culturas celtas y preceltas, mantenían un símbolo sagrado, para sus cofradías y hermandades: la oca o el ganso, representadas por la simbología de la pata de la oca. Cuando los primeros cristianos comienzan a peregrinar a Santiago, se encuentran con que los pobladores del Camino, tienen profundas tradiciones y hablan de un Camino de las Ocas o de las Estrellas y de un Campo de las Estrellas, al cual se llega por un laberinto que es necesario recorrer para renovarse por dentro. Estas vivencias son imposibles de arrancar; y lo que hacen es cristianizarlas.
Las Ordenes, que se van a encargar de cristianizarlas, son principalmente: Cluny, Cister y la del Temple, que a partir del Siglo X, se encarga de las construcciones, que son dotadas de una simbología en consonancia con el cristianismo.Es así, como esos antiguos símbolos: la estrella, la concha, la pata de oca, el cuervo, el lobo, el perro, se adoptan como símbolos cristianos y se incorporan a la peregrinación cristiana. Si superponemos dos patas de la Oca, una hacia arriba y otra hacia abajo, obtenemos la X y la barra que la corta verticalmente, obteniendo la X y con la P (Ji y Ro: iníciales del nombre de Cristo).
Tenemos que tener en cuenta que la cultura popular se transmitía a través de símbolos, por dos circunstancias principalmente: una era la diversidad de lenguas que utilizaban los peregrinos, procedentes de varios lugares; la otra es que la cultura escrita estaba reservada a los monasterios, ya que el vulgo no disfrutaba del privilegio de saber leer y escribir.
Resulta curioso comprobar que el camino francés coincide casi a la perfección con el paralelo 42 y que los enclaves más importantes del Camino, se encuentran en puntos de en donde las energía telúricas son muy intensas. Además, se puede comprobar que el Camino está marcado por la Vía Láctea, es decir, sigue el Camino de las Estrellas, y desemboca en la constelación del Can Menor.
Todo esto ha hecho pensar que el Camino es un viaje iniciático, un Camino hacia la Finis Terrae (Finisterre), que desembocaba en el Océano de los Muertos, de donde se salía renovado, se salía a la Vida. En definitiva, una manera de encontrar la Perfección y la Sabiduría a través de un viaje guiado por los constructores, los cuales dejaron a lo largo del Camino señales por medio de símbolos que plasmaron en el incipiente Arte Románico.
Las culturas celtas y preceltas, mantenían un símbolo sagrado, para sus cofradías y hermandades: la oca o el ganso, representadas por la simbología de la pata de la oca. Cuando los primeros cristianos comienzan a peregrinar a Santiago, se encuentran con que los pobladores del Camino, tienen profundas tradiciones y hablan de un Camino de las Ocas o de las Estrellas y de un Campo de las Estrellas, al cual se llega por un laberinto que es necesario recorrer para renovarse por dentro. Estas vivencias son imposibles de arrancar; y lo que hacen es cristianizarlas.
Las Ordenes, que se van a encargar de cristianizarlas, son principalmente: Cluny, Cister y la del Temple, que a partir del Siglo X, se encarga de las construcciones, que son dotadas de una simbología en consonancia con el cristianismo.Es así, como esos antiguos símbolos: la estrella, la concha, la pata de oca, el cuervo, el lobo, el perro, se adoptan como símbolos cristianos y se incorporan a la peregrinación cristiana. Si superponemos dos patas de la Oca, una hacia arriba y otra hacia abajo, obtenemos la X y la barra que la corta verticalmente, obteniendo la X y con la P (Ji y Ro: iníciales del nombre de Cristo).
Antiguamente, las Ocas eran los guardianes de las casas, alertando de la presencia de intrusos, con el escandaloso ruido que producían.Las Ocas, fueron consideradas el paradigma de la Sabiduría Sagrada. Se basaba en la creencia de que las Ocas, Gansos o Ánsares, eran las guías sagradas, enviadas para aconsejar a los Humanos.El Juego de la Oca, se basa en una Espiral o Caracol, dividido en 63 casillas. La Pata de la Oca y el Caracol eran los símbolos de los "Compañeros Constructores", que levantaban las iglesias de estilo Románico, siendo las mas bellas y esotéricas, las encargadas por los Templarios. Cada una de las Casillas en que esta dividido el Juego de la Oca, guarda una relación con las etapas del Camino de Santiago.El juego de la Oca, era memorizado y ejercitado, de forma que no se olvidase, convirtiéndose en la Guía del Camino para los Iniciados, de forma que cada casilla marcaba una etapa y su inicio y final se reconocía por los Rótulos que dejaban los Maestros Constructores como marcas.Los Templarios, tenían prohibido por sus Reglas, los juegos de Dados y Ajedrez. El Juego de la Oca, no era un Juego para los Templarios, era una Guía, la Guía del Camino de Santiago, que convirtieron en Juego, para los no Iniciados.
(FUENTE: elcaminoasantiago.com)

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