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viernes, 1 de enero de 2010

Año Xacobeo


Justamente hoy que comenzamos este nuevo año y que constituye el último año xacobeo hasta dentro de 11 más y, teniendo en cuenta que estamos descubriendo el Camino de Santiago “entrada a entrada” y etapa a etapa…me gustaría dedicar unas breves anotaciones a lo que supone que un año sea xacobeo, quién instauró esta costumbre y, siempre dentro de las suposiciones, porqué fue así.

Comencemos por lo más obvio, ¿cuándo un año es xacobeo y que significa esto?

Denominaremos Año Santo Jacobeo (o Ano Santo Xacobeo, en galego) al año en el que el 25 de Julio, festividad de Santiago el Mayor, cae en domingo. Esto sucede con una carencia regular de 6-5-6-11 años, siendo el 2010 el último de la serie (esto es, el último hasta dentro de 11 años). Claro está, si se produce alguna alteración en la secuencia de los años bisiestos, como ocurrió con la Reforma Gregoriana (1582), esta carencia variará.

En cada año Xacobeo los católicos pueden obtener la bula jubilar o el jubileo, lo que supone la indulgencia plenaria para el perdón de todos sus pecados siempre y cuando se sigan una serie de condiciones que sería:

- Visitar la Catedral de Santiago de Compostela.

- Rezar alguna oración, al menos un Credo y un Padre Nuestro y pedir por las intenciones del papa. También se recomienda escuchar misa.

- Recibir los sacramentos de la penitencia (puede ser quince días antes o después) y el de la comunión.

El primer año Xacobeo fue instaurado por el papa Calixto II en 1126. Este papa accedió al sillón de San Pedro en 1119, encontrándose de lleno metido en el conflicto de las investiduras. Desde el primer momento este papa quiso solucionar dichos conflictos y conseguir la supremacía de la Iglesia y, de hecho, al año siguiente expulsa al antipapa de Roma volviendo a instaurar la Santa Sede en Italia (después de los años pasados en Francia).

En otro orden de cosas y quizás por ser tío del futuro rey leonés Alfonso VII, en 1120 retira su condición de dignidad Metropolitana a Mérida y se la concede a Santiago de Compostela. En 1123 en el Concilio de Letrán, se confirman los acuerdos de Worms que pusieron fin al conflicto de las investiduras y promueve la Segunda Cruzada.

Pero no es hasta 1126 cuando concede a la ciudad de Santiago de Compostela un status similar a las ciudades de Roma o Jerusalén o al hecho de participar en las Cruzadas, esto es, el jubileo, el perdón de todos los pecados a través de una peregrinación, en este caso. Al mismo tiempo, dota a la ciudad de Santiago de una fama y de una afluencia de gentes que, como no podría ser de otra forma, saneará su economía (y por supuesto la de la Iglesia) y dará prestigio y veracidad a los restos del supuesto Apóstol Santiago, el Mayor.

(FUENTES: wikipedia.org)



martes, 29 de diciembre de 2009

Estella - Lizarra

Esta quinta parada nos conduce a Estella-Lizarra, casilla nº 5 del juego de la Oca. Salimos de la localidad de Puente la Reina por el puente románico sobre el río Arga y giramos a mano izquierda para despedirnos de este precioso pueblo por Zubiurrutia, el barrio de las monjas. Entonces entramos en la comarca de Val de Mañeru, pueblo de vino. Cruzamos Cirauqui pisando parte de una calzada romana y un puente de la misma época (transformado en el siglo XVIII). Visitaremos las localidades de Lorca, Villatuerta y, por fin, llegaremos a Estella-Lizarra.

Estella es una ciudad medieval cuyo auge y crecimiento es debido al Camino. La Arquitectura y convivencia entre navarros, francos y judíos le ha valido el calificativo de “pequeña Toledo”. Puede considerarse una ciudad francesa en el corazón de Navarra. Es tal el cúmulo de parecidos con la ciudad francesa de Le-Puy-en-Vezelay, punto de partida de la vía Podense hacia Santiago, que podemos descartar la casualidad. Ambas cuentan con sendas basílicas dedicadas, en lo alto de un cerro, a la Virgen del Puy, ambas imágenes de la Virgen son negras, ambas ciudades cuentan con el mismo patrono, San Andrés. Ambas se han levantado al abrigo de los meandros de ríos parecidos y, si superponemos los planos de ambas, la disposición de sus monumentos es idéntica pero invertida, como si Estella quisiese reflejar en un espejo Le Puy. Fruto de repoblaciones francas durante los siglos XI y XII, Estella se pobló básicamente con oriundos de la zona de Vezelay que encontraron en la ciudad del Ega un ambiente evocador de su ciudad natal, que quisieron reproducir por estos lares.
Resulta muy interesante de visitar la Iglesia del Santo Sepulcro, del siglo XII, con una portada de 12 arquivoltas y un tímpano que representa a Cristo bajando a los Infiernos y un friso del Apóstol Santiago Peregrino; las románicas de San Juan Bautista y de San Miguel, la de San Pedro de Lizarra de estilo Gótico, la de San Pedro de la Rúa con su capitel de columnas torcidas y el Palacio de los Reyes.

Como no podía ser menos, Lizarra también cuenta con sus propias leyendas del Camino. Una de ellas cuenta porqué en la hornacina sobre la puerta de entrada del templo de Rocamador, a la salida de Estella, puede verse una talla de Nuestra Señora en Majestad en la que, contra lo habitual, el Niño descansa sobre el brazo derecho de su madre en lugar del izquierdo. Cuenta la leyenda que un peregrino fue acusado de la muerte de un vecino durante el jolgorio que acompañaba a las fiestas de Santiago. En vista de que algunas pruebas circunstanciales lo delataban, fue condenado a muerte a pesar de porfiar en su inocencia. Cuando se iba a ejecutar la sentencia, ya sobre el cadalso, el peregrino pidió la palabra y declaró que, como prueba de su inocencia, en ese momento el niño que acunaba la Virgen de Rocamador cambiaría de brazo. Los vecinos corrieron a comprobarlo y volvieron admirados por el prodigio. El peregrino quedó en libertad y pudo continuar su camino.

(FUENTES: Caminodesantiago.consumer.es; elcaminoasantiago.com; infocamino.com)

miércoles, 1 de julio de 2009

Puente la Reina - Gares

La cuarta parada del Camino Francés nos conducirá a Puente la Reina. Esta etapa se considera la casilla nº 4 del juego de la Oca (o la 36 si vamos de regreso). Saldremos de Pamplona y recorreremos Cizur Menor, Zariquiegui y subiremos por el Alto del Perdón, para volver a bajar y visitar las localidades de Ulterga, Muruzábal, Obanos y, finalmente, llegar a Puente la Reina.

A lo largo de este tramo del Camino, incluso antes de entrar en Puente la Reina, ya nos encontramos curiosas leyendas. Una de ellas, de época carolingia, cuenta que, a la salida de Pamplona rumbo a Cizur Menor, tuvo lugar la disputa entre Carlomagno y el gigante Aigolando, caudillo musulmán, que cubrió de sangre de soldados musulmanes los campos existentes entre Iruña y Cizur.


En el término de Zariquiegui, en la subida al puerto del Perdón, el peregrino encuentra la Fuente de Reniega, donde según la tradición se apareció el diablo para tentar a un sediento peregrino ofreciéndole agua a cambio de renegar de Dios, la Virgen María y el apóstol Santiago. Superada la prueba por el peregrino el Apóstol premió su fe haciendo brotar en este punto un manantial de frescas aguas del que dio de beber al peregrino con su propia vieira.

Muy cerca de la localidad de Obanos, y cargada de misterio, se encuentra la Iglesia de Santa María de Eunate, románica del siglo XII sobre la que no existe documentación y origen definido que la hacen sea un lugar singular y emblemático del Camino de Santiago y cuenta con una importante carga esotérica, telúrica y misteriosa. Es un edificio cuya función fue cementerial y funeraria. Tiene estrecho parecido con el Sancti Spiritus de Roncesvalles y el Santo Sepulcro de Torres del Río, situadas muy cerca del comienzo y final del tramo navarro respectivamente, formando parte de un escalonamiento entre dichas capillas funerarias.

Puente la Reina debe su nombre al puente, "la linda puente" del Códex Calixtinus, mandado construir, según la mayoría de los eruditos, por la reina Doña Munia o Doña Mayor, esposa de Sancho el Mayor de Navarra. En la parte más elevada del puente existió una torreta cubierta que custodiaba una imagen de la Virgen. Se cuenta que un txori (pajarillo en euskera) acudía cada cierto tiempo y quitaba con sus alas las telarañas de la imagen y, mojando su pico en el agua, la limpiaba motivando exaltadas muestras de fervor religioso por parte de los vecinos que explotaban cohetes e incluso llegaban a correr novillos cuando esto ocurría.

En Puente la Reina confluyen las rutas jacobeas franco-navarra y franco-aragonesa, procedentes, respectivamente, de Roncesvalles y Somport.
La unión de los dos caminos más transitados es anunciada por un monumento al Peregrino, desde el cual penetra bajo el arco de la Iglesia del Crucifijo, cruza la carretera y recorre la calle Mayor hasta el bello puente románico de siete ojos, construido sobre el río Arga por la reina doña Mayor para servicio de los peregrinos.

Quizás lo más destacable de esta localidad a nivel arquitectónico, sea la mencionada Iglesia del Crucifijo. Denominada así por un crucifijo en el que se ve la imagen de Cristo crucificado sobre una cruz en forma de Y (otra vez la pata de Oca aparece en el Camino), es de origen templario. Este crucifijo sustituyó a una pintura en alguna fecha desconocida entre 1314 (año de la disolución de la Orden Templaria) y junio de 1325, por lo que el original nombre de la Iglesia (Nuestra Señora deis Orzs) cambió al nombre actual.

(FUENTES: caminodesantiago.consumer.es; juegodelaoca.com; wikipedia.org; infocamino.com)

miércoles, 6 de mayo de 2009

Pamplona - Iruña


Siguiendo el camino francés, el Camino de Santiago nos lleva a la tercera parada: Pamplona (Iruña). Ésta corresponde a la 3º casilla del Juego de la Oca (o a la 35 si vamos de regreso).
El río Arga será el fiel acompañante hasta Pamplona después de pasar por Alkerreta y su frondoso bosque; Zuriain con su iglesia de San Millán; Irotz con un lugar instalado para descansar el peregrino; Zabaldika y su templo románico de San Esteban; y Arleta con dos importantes edificios: el Palacio del Señorío y la iglesia de Santa Marina.


Pamplona-Iruña puede ser considerada una ciudad de ciudades en el sentido de que durante siglos convivieron en su trazado burgos de origen, época y población diferentes y en muchos casos enfrentados entre ellos y divididos por murallas internas. Todavía podemos observar los diferentes trazados en sus calles que delatan su historia. Así, en la Navarrería, el barrio más antiguo habitado por los vascones, es reconocible la estructura clásica romana sobre cardus y decumanus; en San Cernín, con población mayoritaria de francos, la original forma hexagonal de concepción románica; en San Nicolás, con población más heterogénea, la forma rectangular en bastida propia del gótico.

Una vez dentro de la capital de Navarra, podemos ver un amplio catálogo de arquitectura gótica, destacando su catedral.
- La iglesia de San Cernín consta de una cabecera poligonal con tres capillas. En el centro se sitúa la capilla mayor y, a los lados, otras dos de menor tamaño. Sobre los arcos apuntados que dan paso a cada una de las capillas se abre un ventanal de grandes dimensiones y con vidrieras de vivos colores. Ante el pórtico de su entrada podemos ver una placa que nos indica el pozo con cuya agua bautizó el obispo a los primeros cristianos de Pamplona.
- La iglesia de San Nicolás: data del siglo XII y no nació sólo para atender oficios religiosos sino, sobre todo, para servir de bastión militar y defensivo de los vecinos de su burgo, del mismo nombre, siempre enfrentado con los otros dos burgos de la ciudad. Fue en 1222, en alguno de estos ataques vecinales, cuando un incendio arrasó la primitiva iglesia-fortaleza románica y hubo que construir una nueva, consagrada en 1231. Sus gruesos muros y verjas, así como la única de las tres torres de vigilancia que permanece en pie, dan cuenta de su conflictivo pasado.
- Catedral de Santa María: es de factura gótica
(1387-1525). Consta de tres naves de 6 tramos, crucero, y ábside poligonal rodeado por girola. La fachada es neoclásica, obra de Ventura Rodriguez (1783). La catedral que conocieron los primeros peregrinos era románica, pero tras el desplome del coro, el rey Carlos III el Noble, decidió acometer una remodelación completa de todo el edificio acorde al estilo imperante.
En su interior se encuentra el magnífico mausoleo del rey Carlos III el Noble
, y su esposa doña Leonor de Trastámara (obra de Jean Lomme de Tournai, 1416), compuesto de dos figuras sedentes bajo dosel, y rodeado de 28 figurillas de plorantes, todo ello en alabastro con detalles policromados y en metal.
Capilla del ábside, con un frontal de altar, del siglo XV y una buena sillería de coro de 1530.
Se accede al claustro desde el brazo derecho del crucero a través de la "Puerta del Amparo" que tiene capiteles historiados y una Virgen en el parteluz (la Virgen del Amparo) y en el tímpano la Dormición de María, policromada, del siglo XIV.
Claustro gótico, obra maestra del gótico (XIV-XV). Elegantes arcos cuádruples con tracerías caladas. Varias capillas y el Museo Diocesano.
En la catedral se puede observar la cocina gótica de inmensas chimeneas en la que se cocinaban las raciones que reconfortaron durante siglos a los peregrinos. También las verjas fabricadas con el hierro obtenido de parte de las cadenas que Sancho VII el Fuerte trajo como botín de guerra de la batalla de Las Navas de Tolosa.

Como curiosidad podemos decir que en el Museo de Navarra, entre muchas curiosidades, se encuentra la arqueta califal de Leire, delicado trabajo que según la tradición tuvo como objeto custodiar el Santo Grial en sus traslados sucesivos por tierras pirenaicas.

(FUENTES: wikipedia.org; infocamino.com; caminodesantiago.consumer.es)


miércoles, 29 de abril de 2009

Larrasoaña


Siguiendo el camino francés, la siguiente etapa nos llevará hasta Larrasoaña, pasando por las poblaciones de Burguete-Auritz, Mezkiritz, Biskarreta-Gueredaín, Lintzoaín, Erro y Zubiri.
Se consideraría como la casilla número dos del Juego de la Oca (o la 34 si vamos de vuelta).

Larrasoaña es un cuidado pueblo que en sus inicios fue creado como monasterio y cabeza del valle de Estereibar; es lugar de notable tradición jacobea. En el siglo XI contaba con un hospital de peregrinos y en el XII recibió el fuero de los francos, artesanos extranjeros, generalmente franceses que realizaron la actual configuración urbana con casa a los dos lados del Camino. Son interesantes la iglesia parroquial dedicada a San Nicolás de Bari (santo muy presente en la ruta jacobea, por ser uno de los principales protectores de los peregrinos), además de las ermitas de San Blas y de Santiago.
En este pueblo, el camino y carretera se unen en el famoso puente de "los bandidos", donde éstos se situaban para robar a los peregrinos que intentaban cruzarlo.

También nos resulta interesante en esta ruta, la localidad de Zubiri. El pueblo perteneció al monasterio de Leire y lo más destacado de él es su puente gótico de dos ojos sobre el río Arga llamado de la Rabia.
El nombre se debe a que los campesinos de la zona hacían rodear por tres veces el pilar central del puente de Zubiri a los animales afectados por la rabia que de ese modo quedaban sanados.
El motivo por el que se creía que las bestias que rodeaban el pilar central del puente sanaban de la rabia era que la tradición situaba la tumba de Santa Quiteria bajo el río y que los animales sanaban al pisar la santa tumba.

(FUENTES: caminodesantiago.consumer.es; infocamino.com).

sábado, 25 de abril de 2009

Roncesvalles

Roncesvalles (Orreaga) es el punto de partida del Camino en España. Este camino proviene de Saint-Jean-Pied-de-Port, punto de encuentro de tres de las cuatro rutas jacobeas francesas.
Roncesvalles fue de siempre vía de paso obligatoria para entrar en la Península Ibérica. Por aquí penetraron fundamentalmente los celtas, los bárbaros (409), los godos que se establecieron a lo largo de la cuenca del Duero, y naturalmente el rey Carlomagno con el más poderoso ejército del siglo VIII, camino de la ciudad de Zaragoza.

Los peregrinos necesitaban, sobre todo, un lugar de reposo después de la complicada subida de los puertos pirenaicos. Por eso, no es de extrañar que desde el siglo XI hubiera en lo alto de Ibañeta un pequeño monasterio-hospital dedicado a San Salvador, y cuya atención estaba confiada al monasterio de Leire.
Sin embargo, como el empuje del fenómeno jacabeo adquiría mayores proporciones y no parecía lógico que la cabeza de la Iglesia navarra, el obispo de Pamplona, permaneciera al margen de la asistencia en la entrada de los caminantes en su diócesis, en 1127 el obispo Sancho de Larrosa decidió crear una cofradía de laicos y eclesiásticos que atendiera un nuevo albergue en las cercanías de Orreaga-Roncesvalles.
Tampoco la cofradía fue suficiente y en 1135 una colegiata de canónigos, presidida por el Prior Sancho, estaba al frente de hospital. El obispo fundador le dio sus rentas en los valles cercanos, como base de un espacio económico y social que, con el tiempo, cruzaría las fronteras del reino. En 1137 el papa Honorio II confirmó la constitución del Cabildo y la primera dotación; el trámite final estaba dado.

La fama de Roncesvalles se remonta a un hecho acaecido en el año 778. Un ataque por emboscada de vascones a la retaguardia del ejército de Carlomagno en un desfiladero pirenaico supuso la primera derrota de sus ejércitos. Allí murió Roldán haciendo sonar su olifante e intentando romper su espada. El mítico "Cantar de Roldán" nombra quince veces a Roncesvalles como sitio de esta gesta.
No hay acuerdo en el mundo científico sobre el lugar exacto de esa batalla. Hay notables indicios de que pudiera haber sido en las inmediaciones de Siresa en la zona que llaman "corona de los muertos" donde campañas arqueológicas han exhumado numerosos restos de armamento medieval.
De una u otra forma, la tradición ya había decidido que el lugar fue Roncesvalles y de ahí su fama más basada en la leyenda que en realidades materiales en el lugar.

De esta forma, Orreaga-Roncesvalles se convierte en el segundo punto de importancia en el Camino, después de Santiago de Compostela, considerándose la primera parada ya dentro de la Península Ibérica y la casilla número uno en el Juego de la Oca (o la casilla 33 si es de regreso).

En esta localidad tenemos varios ejemplos de arte, tanto Románico como Gótico, destacando entre ellas varias:

- La Capilla del Sancti Spiritus, también conocida como Silo de Carlomagno por suponerse que su origen se debe al enterramiento de combatientes francos caídos en el 778. Se remonta al siglo XII, por lo que está considerada la edificación más antigua de Roncesvalles.
El Sancti Spiritus hay que considerarlo templo funerario, pero no fue lugar de enterramiento perpetuo en el medievo. Era el recinto en que se oficiaban misas por los peregrinos fallecidos en el hospital, que enterrados en otro lugar, una vez transcurrido un tiempo, sus restos eran depositados en el osario bajo la capilla exenta.



- La Iglesia de Santiago o de los Peregrinos: pequeña iglesia gótica del siglo XIII, situada junto al "Silo de Carlomagno". Es una sencilla fábrica de planta rectangular con dos tramos que incluyen la cabecera recta y bóveda de crucería simple. Unas columnas de fuste cilíndrico sirven de soporte para la cubierta. En su interior hay una figura del Apóstol Santiago. El exterior tiene muros de sillar irregular, sin contrafuertes, con una portada de arco apuntado y Crismón (que podemos considerar como uno de las “señales” de que nos encontramos en el Camino de la Oca).


- Iglesia de la Real Colegiata de Santa María: La iglesia colegiata de Santa María es la fábrica más lujosa de Roncesvalles y el mejor ejemplo navarro del gótico, no sólo francés, sino del más puro de l’Ile de France. Acoge una preciosa imagen de la Virgen del siglo XIV. El templo actual se construyó gracias a Sancho VII "el Fuerte" (1194-1234), quien lo eligió como lugar de enterramiento. No hay datos concretos sobre las fechas de la construcción de la iglesia, pero se sabe que fue a principios del siglo XIII, entre 1215 y 1221.
La Colegiata sufrió importantes desperfectos ocasionados principalmente por varios incendios ocurridos en 1445, 1468 y 1626. A comienzos del siglo XVII, su estado de deterioro y casi abandono propició su reconstrucción, abarcando todo el recinto colegial, especialmente a la iglesia y al claustro. Se enmascaró el interior gótico y se le dio forma barroca salvo en el presbiterio y el tramo de nave que le precede, donde quedaron a la vista los elementos góticos.


- Capilla de San Agustín: también conocida como Sala Capitular, data del siglo XIV. Desde 1912 acoge el mausoleo del rey Sancho "El Fuerte" muerto en 1234. Su tumba se hallaba en la Colegiata y fue destruida en el XVII. Pudieron recogerse sus fragmentos y reconstruirse. El rey Sancho VII de Navarra participó en la Batalla de Las Navas de Tolosa (1212) (batalla que refleja esta formidable vidriera) donde fue derrotado el ejercito almohade comandado por Muhammad al Nasir (Miramamolín). En el ejército cristiano figuraban también Alfonso VIII de Castilla, Pedro II de Aragón, y los obispos de Narbona, Burdeos y Nantes. Esta derrota supuso la decadencia del poderío almohade en Andalucía.
De esa acción se trajo a Navarra el rey Sancho las cadenas de la tienda de Miramamolín, que se hallan expuestas tras la verja de la Sala Capitular y que según es tradición suponen la inspiración del escudo de Navarra.

(FUENTES: roncesvalles.es; arquivoltas.com; wikipedia.org)

martes, 14 de abril de 2009

El Camino esotérico

Quizás nos hayamos preguntado alguna vez cómo surgió el Camino de Santiago, es decir, por qué se sigue esa ruta en concreto y no ninguna otra.
Tenemos que tener en cuenta que la cultura popular se transmitía a través de símbolos, por dos circunstancias principalmente: una era la diversidad de lenguas que utilizaban los peregrinos, procedentes de varios lugares; la otra es que la cultura escrita estaba reservada a los monasterios, ya que el vulgo no disfrutaba del privilegio de saber leer y escribir.
Resulta curioso comprobar que el camino francés coincide casi a la perfección con el paralelo 42 y que los enclaves más importantes del Camino, se encuentran en puntos de en donde las energía telúricas son muy intensas. Además, se puede comprobar que el Camino está marcado por la Vía Láctea, es decir, sigue el Camino de las Estrellas, y desemboca en la constelación del Can Menor.
Todo esto ha hecho pensar que el Camino es un viaje iniciático, un Camino hacia la Finis Terrae (Finisterre), que desembocaba en el Océano de los Muertos, de donde se salía renovado, se salía a la Vida. En definitiva, una manera de encontrar la Perfección y la Sabiduría a través de un viaje guiado por los constructores, los cuales dejaron a lo largo del Camino señales por medio de símbolos que plasmaron en el incipiente Arte Románico.
Las culturas celtas y preceltas, mantenían un símbolo sagrado, para sus cofradías y hermandades: la oca o el ganso, representadas por la simbología de la pata de la oca. Cuando los primeros cristianos comienzan a peregrinar a Santiago, se encuentran con que los pobladores del Camino, tienen profundas tradiciones y hablan de un Camino de las Ocas o de las Estrellas y de un Campo de las Estrellas, al cual se llega por un laberinto que es necesario recorrer para renovarse por dentro. Estas vivencias son imposibles de arrancar; y lo que hacen es cristianizarlas.
Las Ordenes, que se van a encargar de cristianizarlas, son principalmente: Cluny, Cister y la del Temple, que a partir del Siglo X, se encarga de las construcciones, que son dotadas de una simbología en consonancia con el cristianismo.Es así, como esos antiguos símbolos: la estrella, la concha, la pata de oca, el cuervo, el lobo, el perro, se adoptan como símbolos cristianos y se incorporan a la peregrinación cristiana. Si superponemos dos patas de la Oca, una hacia arriba y otra hacia abajo, obtenemos la X y la barra que la corta verticalmente, obteniendo la X y con la P (Ji y Ro: iníciales del nombre de Cristo).
Antiguamente, las Ocas eran los guardianes de las casas, alertando de la presencia de intrusos, con el escandaloso ruido que producían.Las Ocas, fueron consideradas el paradigma de la Sabiduría Sagrada. Se basaba en la creencia de que las Ocas, Gansos o Ánsares, eran las guías sagradas, enviadas para aconsejar a los Humanos.
El Juego de la Oca
, se basa en una Espiral o Caracol, dividido en 63 casillas. La Pata de la Oca y el Caracol eran los símbolos de los "Compañeros Constructores", que levantaban las iglesias de estilo Románico, siendo las mas bellas y esotéricas, las encargadas por los Templarios. Cada una de las Casillas en que esta dividido el Juego de la Oca, guarda una relación con las etapas del Camino de Santiago.El juego de la Oca, era memorizado y ejercitado, de forma que no se olvidase, convirtiéndose en la Guía del Camino para los Iniciados, de forma que cada casilla marcaba una etapa y su inicio y final se reconocía por los Rótulos que dejaban los Maestros Constructores como marcas.Los Templarios, tenían prohibido por sus Reglas, los juegos de Dados y Ajedrez. El Juego de la Oca, no era un Juego para los Templarios, era una Guía, la Guía del Camino de Santiago, que convirtieron en Juego, para los no Iniciados.


(FUENTE: elcaminoasantiago.com)

martes, 7 de abril de 2009

Camino de Santiago: los inicios




Quiero dedicar un lugar especial a las peregrinaciones por el Camino de Santiago durante la Edad Media, ya que fue en esta época cuando vivió su máximo esplendor.
No debemos olvidar el sentir religioso durante estos años entre la población, lo que hizo que las peregrinaciones, las reliquias, la adoración de las imágenes, las promesas rituales…en fin, todo aquello que supusiera el Perdón Divino, estuvieran a la orden del día entre una población que vivió una época de hambrunas, guerras y pestes y que veían, como única salida a su penosa existencia, un Reino de los Cielos donde se viviera mejor.
También era una época en la que las tradiciones paganas se mezclaban con las cristianas y en donde, las primeras, eran difícil de erradicar, lo que llevaba muchas veces a “enmascararlas” como cristianas para poder controlarlas.
Ya en el siglo VI y gracias al Brevario de los Apóstoles, encontramos noticias de la predicación del apóstol en Hispania. Esta idea comienza a circular por Occidente gracias a las obras de San Isidoro de Sevilla y Adhelmo de Sherbone, al mismo tiempo que se empiezan a mencionar en la lista de reliquias, algunas atribuidas al apóstol y que se utilizan para la consagración de los altares. Aunque de estas últimas no se han hallado inicios históricos del lugar de procedencia de dichas reliquias.
En el siglo VIII llegan los musulmanes a la Península. Carlomagno inicia su campaña contra el Islam en el valle del Ebro y manda a Hispania al obispo Egila para iniciar una reforma de la iglesia peninsular.
El problema ahora, era situar los restos de Santiago el Mayor en Galicia, ya que según “Los Hechos de los Apóstoles” murió en Jerusalén en el año 44 d.n.e. Gracias a una epístola de León (obispo de Jerusalén) sabemos que, mientras el obispo celebraba un sínodo, se le presentaron 4 de los 7 discípulos de Santiago y le contaron como ellos mismos trasladaron los restos de éste en una barca (“guiada por la mano de Dios”) hasta Galicia. La epístola no tiene fecha pero va dirigida a francos, visigodos, vándalos y ostrogodos, así que se puede fechar sobre el año 500 d.n.e. (más de 400 años después de la muerte del apóstol). León termina su epístola exhortando a la población cristiana a ir allí y a orar sobre los restos de Santiago.
Así ocho siglos después de la muerte del Apóstol Santiago
, en el año 813, un ermitaño llamado Pelayo o Paio vio una estrella posada en el bosque Libredón. Se lo comunicó al obispo Teodomiro, obispo de Iria Flavia, hoy Padrón. Fueron allí y descubrieron en la espesura la antigua capilla, donde existe un cementerio de la época romana. El descubrimiento del sepulcro coincide con la llegada al reino asturleonés de mozárabes huidos de las zonas dominadas por los musulmanes, buscando poder practicar sus creencias religiosas.
Es generalizada la creencia entre algunos estudiosos de que Prisciliano
(creador de la herejía prisciliana) fue enterrado en estos lugares cuando trajeron su cuerpo desde Tréveris (España).
Aproximadamente a partir de 813
con el hallazgo de las reliquias del apóstol y con el beneplácito de Carlomagno, que quería defender sus fronteras de invasiones árabes, Compostela se convertirá progresivamente en un centro de peregrinaje que recibirá su impulso definitivo durante la primera mitad del siglo XIII. Muy pronto, la noticia se extiende por toda la Europa cristiana y los peregrinos comienzan a llegar al lugar del sepulcro, el denominado Campus Stellae (campo de estrellas), que degenerará en el término Compostela.


(FUENTE: wikipedia.org)